Inseminación artificial y Fecundación in vitro

En ambos tratamientos se estimula la producción de óvulos. En la inseminación, el esperma de la pareja se deposita en el útero de la mujer para que fecunde al óvulo. En la FIV, el óvulo se fecunda en laboratorio y luego se transfiere el embrión al útero.

Inseminación artificial y Fecundación in vitro

Inseminación Artificial (IAH)
Suelen realizar de tres a seis intentos, depende de las características de la pareja. Cada ciclo dura unos 20 días.

  • Porcentaje de éxito: 20%.

  • A quién se recomienda: Mujer menor de 37 años y con las trompas uterinas permeables (sin obstrucción), cuya pareja presente una muestra de semen normal o con daño leve. También se realiza en mujeres sin pareja que no hayan tenido ningún fracaso previo en la fertilidad.

  • En qué consiste: Se estimula el crecimiento de uno o dos folículos con inyecciones subcutáneas de hormonas y se controla el proceso con ecografía vaginal cada dos o tres días y análisis de sangre para medir el nivel de estrógenos.
    Cuando el tamaño de los folículos es el adecuado, debes ponerte una inyección para desencadenar la ovulación e ir a la clínica en los dos días siguientes para que te hagan la inseminación.
    Previamente tu pareja habrá dejado una muestra de esperma para que la preparen en el laboratorio.


Fecundación in vitro
Se suelen realizar no más de tres ciclos. Cada ciclo dura unos 20 días.
  • Porcentaje de éxito: 60% a los 30 años, 50% a los 35 años, 40% a los 38 años, 35% a los 40 años.

  • A quién se recomienda: Mujeres de hasta 41 años con las trompas no permeables o cuya pareja tenga la muestra de esperma alterada.

  • En qué consiste: El proceso es similar al de la inseminación, pero se utilizan dosis más altas de hormonas para estimular el crecimiento de varios folículos.
    Se controla cada dos o tres días mediante ecografía vaginal y análisis de sangre para medir el nivel de estrógenos.
    Cuando han alcanzado el tamaño adecuado, se provoca la ovulación mediante una inyección subcutánea y, a las 36 horas aproximadamente, se extraen los óvulos en el quirófano bajo sedación.
    Estos se llevan al laboratorio y se juntan con los espermatozoides seleccionados del hombre para que se fecunden. En dos o tres días darán lugar a los embriones que se transfieren al útero materno. La transferencia no necesita sedación.


Actualmente se colocan sólo uno o dos embriones en el útero materno para evitar embarazos múltiples. Si hay más embriones, se congelan para ciclos posteriores.
“En la técnica FIV los tres primeros intentos tienen un éxito similar, empieza a decaer progresivamente a partir del cuarto ciclo”, dice Antonio Gosálvez.

Si el hombre presenta muy alterada la muestra de esperma, puede optar por otra técnica, la microinyección espermática (ICSI), que consiste en inyectar el espermatozoide dentro del óvulo para fecundarlo.

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