La escena más sexy de la televisión

Está protagonizada por una mujer que limpia en lencería y pertenece a la serie más elogiada de la temporada.   En el spot, una veinteañera celebra el cuarenta cumpleaños de su marido con una fiesta sorpresa. Aunque el resto de sus amigos y conocidos –especialmente de su marido- le insinúa que es una mala idea porque él odia las fiestas y más si son sorpresa, ella decide seguir adelante. ¿Ya sabéis de qué mujer estamos hablando?



Le dice a una de las amigas de su marido que será una fiesta tan sexy que todos se volverán enloquecidos a casa con sus parejas. Y lo cumple. En un momento de la celebración –cuando su marido ha conseguido medio borrar el gesto de disgusto de su cara– ella se planta en la tarima del salón y se lanza a interpretar un número musical; en concreto, cantar ‘Zou Bisou’, una de las canciones más subiditas de tono –teniendo en cuenta que esta escena está ambientada en los años 60’s- de la época. Todos los asistentes se quedan con la mandíbula descuadrada. Ellos, por razones evidentes. Ellas… Pues también.

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El homenajeado se enfada tanto y a tantos niveles que no puede articular ni palabra y, mucho menos, una sonrisa. Tienen una bronca enorme, claro. Al día siguiente, ella se va a casa temprano y se pone a limpiar los restos de la fiesta en ropa interior. El porqué de esta decisión es cuestionable, pero el caso es que es así. Con un conjunto de lencería negro y la melena volando por el enfado que imprime en sus gestos de limpieza mientras friega el suelo, se encuentra a su mujer el ultrajado marido. Y ahí empieza la que ha sido definida como la escena más sexy de la televisión actual.

Ella es Megan Draper
(Jessica Paré) y él es Donald Draper (John Hamn), los protagonistas de ‘Mad Men’, la serie que ha conseguido hacer atractivo el mundo de la publicidad y de las reuniones de creativos alrededor de lo que se llama una ‘tormenta de ideas’. Donald Draper es, probablemente, el personaje más odiable de las series de televisión modernas y, paradójicamente, por el que más suspira el planeta femenino.

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Trata abiertamente mal a las mujeres y sus reacciones masculinas son tan predecibles como detestables. Eso sí, es un as de la publicidad. Megan Draper es el descubrimiento de la serie. Ha sido capaz de hacer olvidar a Betty Draper (January Jones) e, incluso, desear que la primera mujer de Donald no vuelva a aparecer en pantalla nunca más. Ella ha otorgado una nueva dimensión a una serie que parecía acabada y condenada a repetirse una y otra vez. Evidentemente, la escena de la limpieza furiosa en lencería y la de la actuación de esa canción francesa tienen muchísimo que ver. ¿Qué os parece?