Las descarriadas musas de Jean Paul Gaultier

En estos tiempos, la moda es forzadamente consciente de la austeridad (también forzada) a la que la mayoría del planeta se ha consagrado. Los diseños –salvo contadas excepciones– están hilvanados sobre la normalidad en busca de la compra. Pocos se permiten extravagancias o delirios creativos. La economía no acompaña y los derroches de loca imaginación no tienen un reflejo positivo en las tiendas. Pero todavía, a falta de John Galliano, queda Jean Paul Gaultier.
Pete Doherty, 'muso' de Gaultier
En este ambiente austero la Alta Costura –el único reducto de puro y consentido lujo que le queda a la moda– también ha experimentado clarísimos reajustes acordes con el signo de los tiempos. Los desfiles de Costura son mucho más espartanos que hace un lustro y las propuestas de los diseñadores durante esta semana parisina están mucho más cerca del pret-à-porter que del lujo y la deliciosa extravagancia para la que fueron concebidos.

Pero mientras Karl Lagerfeld hace un poco arriesgado (pero magnífico) homenaje al trabajo clásico de Coco Chanel, Giambattista Valli le da una pequeña vuelta de tuerca a sus diseños 'ready-to-wear' y Raf Simons presenta una primera colección para Dior en las antípodas de lo que hacía Galliano antes de su expulsión, Jean Paul Gaultier transforma su desfile de Alta Costura en un túnel del tiempo a los años 20 en París. Sobre la pasarela, mucha carne y muchas transparencias; en la cabeza de los modelos redecillas de lujo entre estilo gángster y bailarina de charlestón. Y en el espíritu inspirador que impregnaba todo... Pete Doherty.
Una propuesta de Gaultier inspirada en la decadencia de Doherty.
Sí, Pete Doherty, el descarriado cantante inglés que lideró hace unos años Babyshambles –que se convirtió en una de las bandas más icónicas de Inglaterra–, novio de Kate Moss en su etapa también más públicamente descarriada –a esos años pertenece el vídeo en el que aparecía consumiendo drogas sin control–, e íntimo amigo de la fallecida Amy Winehouse.

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Jean Paul Gaultier ya homenajeó a la malograda Amy en el anterior desfile de Alta Costura –en el que todos los modelos llevaban su clásico cardado en forma de avispero y sus gruesos trazos de eyeliner–, y en éste ha tomado como inspiración a Doherty. ¿Y en qué le inspira? En lo que el diseñador ha descrito como 'decadente y atractivo dandi' al referirse a su muso, Doherty. Así que, en un curioso conjuro espacio-temporal el diseñador francés ha hecho coincidir a la generación artística del París de los años 20's con el alocado Londres del siglo XXI. De George Sand a Pete Doherty, pasando por la aguja de Jean Paul Gaultier. Cosas que (aún) solo pueden pasar en la semana de la Alta Costura.