Un loft para subir de nivel

La continuidad y ligereza visual aportan amplitud a este espectacular loft distribuido en varios niveles comunicados entre sí. Destaca su omnipresente estructura, con predominio del blanco más impoluto.

Un loft para subir de nivel Salón con doble altura
Unas escaleras industriales pintadas en blanco comunican los dos planos del loft. En el inferior, el estar centra su apuesta decorativa en el gran sofá, esquinero y modular, tapizado en un refrescante verde pistacho.
Sofá, de Latelié de Miki Beumala. Cojines lisos y estampados, de Lu Ink. Alfombra, de Nani Marquina.


Un loft para subir de nivel Colores que refrescan
En la zona de estar se apostó por un mayor dinamismo, fresco y pleno de vida gracias a la elección de textiles y tapicerías en verde lima y amarillo.
Sofá, de Latelié de Miki Beumala. Todos los almohadones proceden de Lu-Ink. Cuadro, de la misma tienda. La espectacular alfombra amarilla es de Nani Marquina. Mesas de líneas sinuosas, de Vinçon.


Un loft para subir de nivel Una mesa muy original
Con una curiosa silueta en forma de lágrima y acabadas en laca blanca, estas mesas, de Vinçon, se compenetran a la perfección.


Un loft para subir de nivel Elementos divisorios
Los protectores de seguridad entre niveles se convierten en excelentes recursos decorativos propios de cada zona.
Junto al salón se instaló una barandilla de cristal mientras que entre la cocina y el comedor, se colocó un módulo de almacén a media altura.
Soluciones excelentes para imitar. Mobiliario de cocina diseñado por Antonio Miró para Auro.


Un loft para subir de nivel Esculturas que iluminan
La presencia de tres grandes lámparas colgantes sobre la mesa del comedor va más allá de la correcta iluminación.
Los brazos generosos y móviles, rematados en cilindros negros, son los únicos elementos que rompen con armonía la continuidad visual.
Lámparas, de la firma Modular. Cortinas verdes, de Recdi8.


Un loft para subir de nivel Grandes apuestas
El deseo de los propietarios de contar con un comedor de grandes dimensiones fue clave a la hora de elegir el tipo de mobiliario de esta zona.
Triunfó la laca blanca en la sólida mesa con el objetivo de integrarla. Las sillas, en cambio, se eligieron alternas en blanco y negro para crear dinamismo.
La mesa de comedor y las sillas son de Pilma. Cortinas, de Recdi8.

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