Nueva York se viste de Prada

Después de la exitosa y aclamada exposición de Alexander McQueen el año pasado, vuelven a triunfar los nombres míticos en el Costume Institute del Museo Metropolitano de Nueva York. Esta vez es el de Miuccia Prada, directora, diseñadora y la máxima fuerza creativa del imperio que lleva su apellido . La otra homenajeada es Elsa Schiaparelli, cuyos subversivos diseños influyeron a su colega italiana,  especialmente en las soluciones menos convencionales.                                                                                                                                                                              Moda divina

 Desde hace décadas, los diseños de Prada han sido una especie de "palabra de Dios" en el planeta de la moda. Sus principales sedes en Nueva York, Tokio y Los Ángeles combinan arquitectura vanguardista y productos de diseño. Los viajes de Miuccia Prada a Perú y la India alimentaron el interés de la firma por el concepto de artesanía, especialmente aplicada a las teleas más suntuosas del mundo. También fueron la inspiración para arriesgar algo más con la paleta de colores y atreverse con algún toque folclorico.

Director de cine
Junto con su marido, Patrizio Bertelli, ha creado una impresionante colección de arte que cualquiera puede disfrutar en las Fundaciones Prada de Venecia y Milán. Se trata de una pequeña compensación por todo lo que le han inspirado grandes artistas como Salvador Dalí. La exhibición del Met incluye diseños icónicos de la maraca de lujo italiana, desde el vestido lágrima de Schiaparelli de 1938 hasta el modelo negro de nylon de 1990. El director Baz Luhrmann, responsable del taquillazo "Moulin Rouge", será el asesor de la muestra, así como el responsable de un documental sobre la marca. Entre el metraje se incluye una conversación entre dos diseñadores ficticios sobre arte, política y belleza.