Todas quieren a Mario Testino

Tiene que pasar algo realmente especial para que una modelo solo quiera ser retratada por un fotógrafo. No al revés, porque bien es sabido que cuando una es elegida musa sabe que se trata de una especie de cargo honorífico que acompaña de por vida.
Es el fotógrafo preferido de Kate Moss y el único que ha conseguido un sí de Carlota Casiraghi. ¿Qué tiene Mario …
Pero ser designado como el retratista favorito es otra historia. Las modelos están acostumbradas al cambio constante, es parte implícita de la profesión que han elegido. Las temporadas van tan rápido que vuelan y lo mismo pasa con los looks de belleza, las ciudades donde viven y las compañeras que se conocen caminando por la pasarela. Lo mismo pasa con los fotógrafos. El que retrata en una campaña y parece ser el que mejor lo ha hecho en la vida pronto es sustituido por el siguiente en llegar. El cambio está en la esencia de la belleza y en moda nada es eterno.

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Pero Mario Testino sí lo es. Todas aman a Testino, mueren por estar delante del objetivo y pocas veces se lleva un no. Convertirse en, probablemente, el mejor fotógrafo del mundo –porque lo de deseado se da por supuesto- pasó por casualidad. En 1976 Mario llegó a Londres –nació en Perú- y se puso a trabajar de camarero. Tres décadas después es el preferido de Kate Moss. Y eso es muchísimo. Todo, se podría decir. Pocas modelos hay tan volubles en sus deseos y tan inmutables en lo que representan en el mundo de la moda como ella. Que Kate Moss te elija como su fotógrafo favorito lo significa prácticamente todo en moda. Mario Testino fue el encargado de inmortalizar su boda con Jamie Hince para Vogue USA; llevan veinte años trabajando juntos y la cabecera para la que más veces la ha hecho es Vogue Paris.

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Pero Kate no fue la primera en amar locamente a Mario. La primera fue, como en muchas cosas, Madonna. En 1995 la Reina del Pop que estaba preparando una campaña con Versace exigió trabajar con él. Y ahí empezó la leyenda, que continúo con hechos tan significativos como el haber sido el último en fotografiar a Lady Di seis meses antes de su muerte. O el único al que Carlota Casiraghi –la hija de Carlota de Mónaco– ha dejado retratarla y ella es uno de los miembros de la realeza europea más ansiado por las revistas de moda. Ha habido quien le ha dicho que no, ojo. Kate Middleton declinó la oferta de Vogue UK para una sesión de fotografía que sería portada de la mítica revista.

Y, ¿cómo es el estilo de Testino para hacer que todas le quieran? Fácil: es sencillo, sin artificios y tiene un loable objetivo: mostrar a las mujeres que retrata como las más bellas del universo.