Vacaciones en Estocolmo, la ciudad que (de verdad) nunca duerme

Uno de los mejores momentos para visitar los países nórdicos es, sin duda, el verano. Después de largos meses cubiertos de nieve y con temperaturas muy por debajo de cero, en estos meses sus grandes capitales reviven y se llenan de gente en sus parques y terrazas.



Estocolmo es una de esas urbes que merece la pena ver entre junio y septiembre, y más teniendo en cuenta que los días allí son tan largos como uno pueda aguantar: apenas se hace de noche unas horas y el cielo se queda de color azul oscuro, nunca negro. Las temperaturas suaves (durante el día se alcanzan fácilmente los 25 grados) y el ambiente joven y moderno hacen de ella el lugar perfecto para aquellos que no quieran soportar el calor ibérico.

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Para llegar a Estocolmo durante el verano, además de los vuelos directos de Iberia y los de infinidad de compañías con escala, hay una nueva ruta de Ryanair desde Madrid. Bueno, con el aeropuerto de Skavsta, a unos 120 kilómetros del centro. Hay vuelos desde 30 euros, por lo que si se encuentra una buena oferta merece la pena aterrizar tan lejos. ¿Es tan caro alojarse en Estocolmo? La respuesta es afirmativa pero, al menos, la ciudad tiene soluciones para viajeros que no se quieran gastar mucho.



En Suecia, los hostales no tienen nada que ver con lugares infectados de estudiantes y mochileros. Muy al contrario, su aspecto es más bien aséptico (muy nórdico), están extremadamente limpios, son silenciosos y suelen ser bastante especiales. Uno de los más recomendables es el Langholmen, que era una cárcel a comienzos del siglo XX y se ha reconstruido como hotel de bajo coste. Está en pleno centro, ubicado en una isla que además tiene una pequeña playa donde se puede nadar.

Se puede dormir allí desde unos 30 euros la noche por persona. Comer tampoco es barato en Estocolmo pero siempre merece la pena gastar dinero en Östermalms Saluhall, un mercado tradicional en pleno centro con puestos de comida sueca deliciosa y por unos 10 euros el plato. Para algo más informal y rápido, aunque no de mala calidad, está la cadena Hotorgshallen, un lugar muy peculiar con puestos de comida de todo el mundo con un comedor central.



Para algo verdaderamente asequible tienen la cadena Max, la versión sueca del McDonald’s
con comida rápida bastante buena y menos grasienta que otros fast food. La noche (por llamarla de alguna manera) de Estocolmo. En esta ciudad solo se hace de noche unas horas y nunca del todo así que en verano es una excelente época para noctámbulos. En Estocolmo se puede beber en sus impolutos parques durante la temporada cálida. Es normal ver a infinidad de gente haciendo picnics y barbacoas (también permitidas) mientras beben algo hasta altas horas.

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El parque más céntrico y popular es Vitabergsparken. El alcohol solo se puede comprar en una tienda en toda Suecia: en Systembolaget. Están repartidas por toda la ciudad y, si bien las bebidas son bastante caras, al menos tienen una enorme variedad de cervezas, vinos de todo el mundo y licores. Si a cierta hora aún te queda dinero, el club más popular de Estocolmo es el F12, abierto solo en verano y muy cerca de la Estación Central. Eso sí, hay que asumir que los combinados cuestan unos 18 euros...

Ir de compras por la ciudad: Si no quieres gastar mucho dinero y llevarte una buena visión del shopping sueco, tienes que visitar la calle Drotningatan, a un paso de la Estación Central. Allí están todas las cadenas conocidas en todo el mundo (H&M, Zara...) pero también tiendas muy interesantes como Weekday (allí se venden los Cheap Monday), Monki o Beyond Retro. Y, sorprendentemente, la ropa puede llegar a ser más barata que en España, más en rebajas.